domingo 26 de agosto de 2007

LA CARCEL DEL FIN DEL MUNDO



El presidio de Ushuaia (1884-1947) fue una de las cárceles más tenebrosas e inhumanas de la Argentina. Todo comenzó en una idea de utilizar el sistema penal como forma de colonización, forma que tuvo mucho auge en todo el mundo y que uno de los casos más evidentes lo constituía Australia. Con ese propósito "civilizador" Julio A. Roca, siendo presidente, propuso en el año 1883 la necesidad de estudiar la radicación de una colonia penal en el sur. Esta necesidad no fue fijada en un punto exacto ya que por esa época la Isla de Tierra del Fuego constituía un territorio ampliamente inexplorado, sin embargo ya estaba el germen de la idea. Ya en 1890 se propuso la creación de un establecimiento para menores en situación irregular, idea que fue retomada en 1893 pero en forma ampliada ya que le ley 3335 estableció que ciertas penas fueran cumplidas en el sur. Ese sur no tuvo destino cierto, hasta que el 3 de enero de 1896 fuera Ushuaia el destino del presidio. Hasta aquí los antecendentes de un penal cuya piedra fundamental fuera puesta en 1902 en un acto a toda pompa nuevamente bajo la presidencia de Julio A. Roca, precursor de la idea. En 1911 finalmente se termina de constuir el presidio cuya edificación presenta un sistema radial, o sea una serie de pabellones unidos en una rotonda central. El presidio rapidamente fue uno de los ejes del desarrollo primario de Ushuaia ya que esta contó con luz eléctrica en una época donde no todos contaban con ella y varias obras públicas, como el muelle, el correo, el camino a Estancia Haberton, entre muchos otros. Allí se alojaron a presos de alta peligrosidad como Cayetano Santos Godino alías "El petiso orejudo" quien con 16 años asesinó a tres niños y tuvo otros ocho intentos de asesinatos, Mateo Banks alías "el místico" o "Mateocho" quien asesinó a su familia para cobrar una herencia. También estuvo allí el Anarquista Simón Radowitzsky quien en 1909 hace estallar una bomba en el coche del jefe de policia, el Cnel. Ramón L. Falcón.
No pocos fueron aparte los confinados políticos que allí se alojaron, particularmente muchos dirigentes radicales fueron llevados a la carcel del fin del mundo luego del golpe del 30 como ser Ricardo Rojas, Honorio Pueyrredón, Enrique Mosca, José Luis Cantilo y otros. También no deja de reparar en mitos como ese en que dicen que hasta Carlos Gardel ha pasado por el presidio en calidad de preso. Más allá de estas historias hay otras historias que son parte de la negra historia de este presidio en que los guardias y autoridades hay realizado malos tratos, torturas, trabajos humillantes en el crudísimo invierno fueguino, los trabajos del presidio que incluían también el translado en el tren de trocha angosta, hoy conocido como el tren del fin del mundo. Nos cuenta Ricardo Rojas sobre ello en su libro Archipiélago: "El convoy de los leñadores... un trencito de trocha mínima, que es casi un juguete -un trágico juguete-, pasa todos los días por la calle de la ribera, con el equipo de presos y sus guardianes, que van al Monte Susana a cortar leña. El tren es costoso y la leña también; pero esto empezó hace medio siglo y el trencito a vapor continua andando, quizá por rutina. Lo mismo en invierno que en verano, con su uniforme listado, y con sus armas los cuidadores, todos visibles en las zorras a la intemperie glaciar...". Finalmente es en el año 1947 que se pone fin a este presidio que deja de funcionar por razones de inhumanidad. Esto generó un antes y un después en Ushuaia que dejó de ser la ciudad presidio para dar lugar primero a la ciudad de la Base Naval, luego la industrial y hoy la hermosa ciudad turística (con la historia de este presidio y su trencito aparte de su mágico paisaje).

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente relato Axel. Y supongo que no soy la única que nada sabía sobre la existencia de esa cárcel...!
Myriam

Axel Kiberl dijo...

Gracias Myriam en efecto la cárcel del fin del mundo también funcionó durante un tiempo antes que en Ushuaia en la Isla de los Estados. Algún día le dedicaré una entrada a esa isla misteriosa y deshabitada de la Argentina.

RosaMaría dijo...

Qué interesante, no conocía esto... Además las fotos son tan ilustrativas como el texto. Te felicito. Soy adicta a tu blog, me duele la espalda pero no te puedo dejar... Saludos